
Hace mucho, pero mucho tiempo atrás cuando mi bisabuelo llamado Ernesto era joven le sucedió algo espeluznante…
Él vivía junto con su familia en “Ayo el Chico” en el estado de Jalisco y cierto día mi tatarabuela llamada Ricarda enfermó gravemente; así que él tuvo que ir por el doctor, el cual, vivía lejos de ahí.
Entonces cuando él iba montado en su caballo rumbo a la casa del doctor, se aproximó a un sendero que se dividía en dos caminos.
Él ya los conocía muy bien, porque uno conducía a la casa de su novia y el otro después de atravesar un río, conducía hacia la casa del médico.
Mi bisabuelo no creyendo que su mamá estuviera realmente tan enferma como decía, decidió ir a visitar a su novia y después ir a buscar al doctor, pero en ese momento cuando tomó el camino que llevaba a la casa de su novia…
De pronto se le apareció un perro negro, que le gruñó ferozmente y le peló los dientes en señal de advertencia. Mi bisabuelo necio y esquivando al perro trató de pasarlo, pero de repente el perro empezó a crecer y a volverse cada vez más horrible.
Cada vez que él quería pasarlo, el perro crecía y crecía más y más, entonces mi bisabuelo retrocedió asustado sintiendo “los pelos de punta” y después de santiguarse exclamó.
-¡Ave María Purísima!-.
Jalando de las riendas a su caballo se dio a la huida y cuando iba a cruzar el río para ir al otro camino, volteó muy asustado temiendo que aquel perro lo siguiera de cerca, pero se llevó una gran sorpresa, porque aquel perro negro había desaparecido del camino.
Él todavía muy asustado, azuzó a su caballo para que éste fuera más rápido y se alejó a todo galope de aquel camino.
Él vivía junto con su familia en “Ayo el Chico” en el estado de Jalisco y cierto día mi tatarabuela llamada Ricarda enfermó gravemente; así que él tuvo que ir por el doctor, el cual, vivía lejos de ahí.
Entonces cuando él iba montado en su caballo rumbo a la casa del doctor, se aproximó a un sendero que se dividía en dos caminos.
Él ya los conocía muy bien, porque uno conducía a la casa de su novia y el otro después de atravesar un río, conducía hacia la casa del médico.
Mi bisabuelo no creyendo que su mamá estuviera realmente tan enferma como decía, decidió ir a visitar a su novia y después ir a buscar al doctor, pero en ese momento cuando tomó el camino que llevaba a la casa de su novia…
De pronto se le apareció un perro negro, que le gruñó ferozmente y le peló los dientes en señal de advertencia. Mi bisabuelo necio y esquivando al perro trató de pasarlo, pero de repente el perro empezó a crecer y a volverse cada vez más horrible.
Cada vez que él quería pasarlo, el perro crecía y crecía más y más, entonces mi bisabuelo retrocedió asustado sintiendo “los pelos de punta” y después de santiguarse exclamó.
-¡Ave María Purísima!-.
Jalando de las riendas a su caballo se dio a la huida y cuando iba a cruzar el río para ir al otro camino, volteó muy asustado temiendo que aquel perro lo siguiera de cerca, pero se llevó una gran sorpresa, porque aquel perro negro había desaparecido del camino.
Él todavía muy asustado, azuzó a su caballo para que éste fuera más rápido y se alejó a todo galope de aquel camino.


Me gusta mucho el tema de lo insólito y lo extraño. Por favor siga publicando más historias.
ResponderEliminarSoy fan de las peliculas de terror y me gusta lo extraño y lo sobrenatural. Espero seguir viendo más historias.
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